Where no one knows.
Cerebro-orgasmo-envidia.
30 de enero de 2010
La gente hace constantemente preguntas inútiles, preguntas que el análisis más superficial revela innecesarias. Puedo hablar hasta el cansancio y a gritos delante de una asamblea de cien mil rusos, nadie me entendería. ¿Se dan cuenta de lo que quiero decir? Existió una persona que podía entenderme. Pero fue, precisamente, la persona que se fue...
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